Dr. Yellen y Mr. Hyde

Durante los últimos nueve años hemos observado los trastornos disociativos de la FED. En psiquiatría esto se da cuando una persona tiene dos o más identidades opuestas.

De día, la Dra. Yellen es la respetada presidente de la Reserva Federal quien mantuvo las tasas de intervención cerca al 0% en un tiempo record entre diciembre de 2008 y 2015, y desde entonces ha retirado las ayudas de forma moderada consciente de que se encuentra al mando de la recuperación más débil de la postguerra en los EE.UU.

De noche es muy diferente. Una economista brillante al mando de una fuerza inigualable de expertos que continúan convencidos que la inflación debió acelerarse hace tiempo. Con esto en mente se le puso fin a la compra de bonos en octubre 2014 y se aumentó tasas en diciembre 2015 y tres veces más en la primera mitad del 2017. Y son ellos mismos los que planean la venta de bonos en octubre y un incremento más en tasa antes de finalizar el año.

Como en la novela “El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde” (en inglés Dr. Jekyll and Mr. Hyde), Mr. Hyde es el alter ego del buen doctor Jekyll, un hombre brillante entregado a sus debilidades.

En las minutas de la última reunión de la Reserva Federal se dio a conocer una revelación histórica: varios de sus miembros ya no tienen confianza en sus modelos. La FED es un Mr. Hyde moderno, modelos brillantes y complejos que brindaron un gran reconocimiento en tiempos ordinarios, poco útiles para momentos extraordinarios.

Acá es donde la simplicidad toma relevancia.

De un top 5 de burbujas a nivel mundial, en donde se encuentran los tulipanes holandeses de 1636 y la compañía de los mares del sur en 1711, solo dos crisis son comparables con la actual. La de 1930 en EE.UU. y la de 1990 en Japón. Ambas en economías desarrolladas y relevantes en el mundo, donde las políticas de rescate trajeron tasas cercanas al 0% junto a compras masivas de bonos y donde la inflación también demoró décadas en despegar.

Las similitudes son totales. En la primera, a EE.UU. le tomó 20 años y 4 recesiones para generar inflación y 40 años para reducir su balance. Mientras que en la segunda, una versión supuestamente más moderna, Japón lleva 27 años con tasas al 0% y compras de bonos sin poder generar inflación sostenida. Aún de mayor relevancia, en ambos casos cada intento por llevar tasas por encima del 1% o reducir su balance se tradujo en una recesión económica.    

Con esto terminamos. Casi nueve años después de la gran crisis, la FED está intentando normalizar sus políticas de tasas y balance. Y mientras el mundo se debate entre lo que EE.UU. y otros países podrían hacer los próximos 12 meses, la historia, no los modelos, nos dice que esto ya no es importante.

Mr. Hyde ganó y el incremento en tasas hasta el 1.25% debería estar afectando la economía de 12 a 16 meses después y es en términos históricos bastante alto. Lo que debería ser suficiente para terminar el ciclo económico en EE.UU. en el 2018 y en un tiempo el regreso del paquete completo de políticas extraordinarias a nivel global.