2018: La última llamarada

Hay una cosa en la que Alianza y el resto del sistema financiero están de acuerdo: el 2018 será mejor que el 2017.

El PIB va a aumentar del 1,6% a cerca del 2,4%, la inflación seguirá reduciéndose de un cierre de 2017 cercano al 4,0% hasta el 3,5%, el déficit fiscal va a mejorar de 3,6% a 3,3%, aún por encima de la proyección del gobierno, y el dólar ha encontrado un piso bastante estable alrededor de los COP 3.000.

Sin embargo, después de un ciclo particularmente difícil con una caída en el precio internacional del petróleo, la explosión del dólar y la primera perdida de calificación en 15 años, ya no es suficiente limitarse a decir que el próximo año rebotamos. Hemos alcanzado una situación en que al país ya no le sirve esta predicción incluso si esta vez sí es verdad.

Si Colombia no aumenta su crecimiento en cada uno de los próximos 3 o 4 años, si el déficit fiscal no baja al 3,1% en 2018 y después hace el salto cuántico que el gobierno espera al 2,2% en el 2019 o si el dólar comienza a subir presionando una inflación aun cerca del techo del rango, los logros del 2017 y 2018 no significarán mucho en términos de expectativas de precios, confianza inversionista y calificadoras. 

Acá es donde nuestra visión es importante.  Alianza ve el 2018 no como el principio de un nuevo ciclo económico sino como el final del actual. Algo así como la última llamarada que lanza una vela antes de extinguirse.

Nuestra idea es que el crecimiento en el 2019 o 2020 será en el mejor de los casos tan malos como los del 2017, dándole al piso de crecimiento en Colombia la forma de una W.  Así el buen 2018 no sería más que el pico que separa los dos valles de esta letra, el primero creado por la caída del petróleo y el segundo vendría de la mano del fin del ciclo en EEUU y muchos otros países en el mundo.

Nuestra recomendación por lo tanto es recibir el año nuevo con “humildad profunda, amor encendido y total desprecio de todo lo terreno”.  Sabiendo que en esto último la verdadera recuperación y estabilidad en activos locales solo llegará una vez cerremos definitivamente el ciclo económico actual.